En apenas un año, la avenida Santa Fe cambió de cara y muestra números que preocupan a comerciantes y vecinos. El tramo de 1,6 kilómetros que va desde Scalabrini Ortiz hasta Pueyrredón, con unos 345 locales en pleno corazón de Palermo, pasó de encabezar la recuperación comercial a registrar un escenario bastante más complicado, marcado por la caída del consumo y el ajuste de costos.
Según relevamientos del sector, la vacancia en el corredor trepó al 6,67%, superando el promedio general de la Ciudad, que se ubica en un 4,6%. En paralelo, el valor pedido de alquiler cayó un 29% interanual, con un valor promedio de 29 dólares por metro cuadrado mensual. Ante la falta de renovación de contratos por los bolsillos ajustados, muchos propietarios optan por salir a buscar nuevos inquilinos antes de que los locales queden vacíos.
El impacto se siente principalmente en los comercios chicos y medianos, mientras que las grandes marcas y cadenas siguen buscando espacios de mayor superficie y buena visibilidad. En cuanto a los rubros, moda y textil continúa al frente de la ocupación con el 32%, seguido por regalerías y propuestas variadas (17%), alimentación (13%) y gastronomía, que retrocedió al 11%.
Aunque la rotación alcanza el 18%, especialistas del mercado aclaran que no se trata de un deterioro permanente sino de un momento de quiebre. Esquinas clave como los cruces con Coronel Díaz, Pueyrredón, Callao o la zona frente al Shopping Alto Palermo sostienen la demanda, apoyadas en la conectividad y el alto flujo peatonal característico de la avenida.

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