Este evento se desarrolla en los pabellones de BA Ferial, en Costanera Norte, un predio que forma parte de la **Comuna 14** (Palermo), por lo que cumple con la normativa comunal requerida para su difusión.
El segundo arranque de Caminos y Sabores vino con todo a los pabellones de BA Ferial, en plena Costanera Norte, para festejar sus dos décadas de vida. Entre cortadas de cinta con el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y el ministro Hernán Lombardi, y con el Himno cantado por Javier Calamaro, la feria arrancó mostrando esa mezcla de arraigo y producción federal que ya es un clásico. Lo lindo de esta edición es ver cómo detrás de cada stand hay historias de familia que se bancaron décadas de laburo, pasando recetas de generación en generación.
Por un lado están los muchachos de Familia Grión, que vienen directo desde Colonia Caroya, Córdoba, con una tradición carnicera y chacinadera que arrancó allá por 1917 de la mano de tres hermanos que repartían carne en jardinera. Hoy en día, la cuarta generación —con Cristian, de 19 años, metido de lleno— sigue al pie de la letra los secretos del histórico salame etiqueta negra que hacía don Armando. Para ellos, estar en la feria es un clásico indiscutido para reencontrarse con clientes y mostrarle al público porteño y del AMBA un producto bien federal.
Y del otro lado aparece la originalidad de Ajo Negro Oro Rubí, un emprendimiento familiar de San Rafael, Mendoza, que encabeza Jimena Farías junto a sus viejos y sus hijos. Todo arrancó de casualidad en la mesa familiar, con un hornito chiquito en el comedor que llenaba la casa de olor, buscando una vuelta más saludable para consumir ajo. Hoy procesan ajos orgánicos durante 35 días a temperatura y humedad controlada para sacar pastas, mieles y dientes negros que sorprenden a todos los visitantes que se acercan a probarlos en la feria.

Deja una respuesta