La Legislatura postergó el tratamiento de la norma sobre la estructura patrimonial del puente

El conflicto por el histórico Puente Ciudad de la Paz, que conecta Palermo y Colegiales uniendo las calles Ciudad de la Paz y Soler, sumó un nuevo capítulo. El Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales postergó por tercera vez la reunión donde se tiene que definir si se le saca la protección preventiva que frena su demolición. Esto pasa justo cuando la empresa estatal AUSA está licitando para armar una estructura nueva en el lugar.

La movida viene de largo porque la primera reunión de este consejo, que junta a 13 instituciones, arrancó a fines de julio pero se viene reprogramando seguido, quedando ahora el martes como próxima fecha en carpeta. En esa primera charla virtual, cinco de las entidades que llegaron a hablar (CPAU, Cicop, la FADU de la UBA, la SCA y la Comisión Nacional de Monumentos) se plantaron firmes en contra de quitarle la protección que tiene.

Por el lado del barrio, los vecinos y la organización Basta de Demoler metieron presión el sábado pasado juntando a más de cien personas en el puente. Los vecinos reclaman que es un hito de la zona y un patrimonio cultural urbano, y critican que el Gobierno de la Ciudad quiera avanzar sin participación ciudadana ni papeles técnicos claros, sobre todo cuando hace apenas cuatro meses el propio jefe de gobierno había inaugurado unos arreglos en el lugar.

Desde Uspallata, a principios de agosto, el Gobierno porteño ratificó que va a reemplazar el puente de 1916 arriba de las vías del tren Mitre por una estructura moderna y segura, alegando problemas en la estructura y que su vida útil llegó al límite. Según los planes oficiales articulados con el Ministerio de Infraestructura y Movilidad y AUSA, el nuevo diseño va a mantener el paso exclusivo para autos, motos y peatones con pórticos de altura para el tránsito liviano, agregando pasarelas peatonales a los costados, escaleras y rampas de accesibilidad. Jorge Macri defendió el proyecto diciendo que el puente actual ya no responde a los estándares de seguridad para la gente y los 200 mil pasajeros de tren que pasan por abajo todos los días.

Para calmar los ánimos con los patrimonialistas, la Ciudad prometió que la estructura original de hierro de más de cien años va a ser restaurada y reubicada en una zona cercana. Además, adelantaron que la obra viene con una renovación total de los alrededores, metiendo mano en el cuadrante de Ciudad de la Paz, Santos Dumont, Concepción Arenal, Dorrego y la calle Zapata, donde van a nivelar veredas, poner luces LED, cámaras de seguridad, parquización y mejoras en los desagües. El puente original arrastra problemas desde enero de 2023 cuando lo cerraron por peligro de derrumbe, pasando por una primera etapa de refuerzos provisorios en 2024 antes de este plan definitivo para cambiarlo del todo.

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