Cerca de 17.000 inscriptos salieron este domingo a copar las calles y avenidas porteñas en una nueva edición de la Maratón de Buenos Aires 2026, la tradicional prueba atlética de 42,195 kilómetros considerada una de las más multitudinarias y relevantes de toda América Latina. La largada se dio a las 7 de la mañana en el cruce de las avenidas Figueroa Alcorta y Dorrego, en pleno corazón de los Bosques de Palermo, punto que además funcionará como el arco de llegada para los miles de corredores llegados desde 64 países, quienes cuentan con un tiempo límite de seis horas para completar todo el circuito oficial.
Para garantizar la seguridad de los atletas y ordenar la circulación, el esquema de cortes de tránsito arrancó de forma progresiva desde las primeras horas del sábado en las inmediaciones de la zona de largada y llegada, extendiéndose hasta la tarde del domingo. Frente a este panorama, las autoridades recomendaron priorizar el transporte público y planificar los movimientos con anticipación.
El operativo vial fijó interrupciones totales en sectores clave de la Ciudad: en la rama norte de Avenida Presidente Figueroa Alcorta se dispuso un corte total entre Avenida Dorrego y Julio A. Noble desde las 09.00 del sábado hasta las 14.00 del domingo, y otro tramo sobre la misma avenida desde las vías del Ferrocarril Mitre hasta Dorrego a partir de las 22.00 del sábado hasta las 14.00 del domingo. Por su parte, la calle Mariquita Sánchez de Thompson permanece cerrada entre Avenida De Los Italianos y Avenida Intendente Hernán Giralt desde la medianoche hasta las 14.00 del domingo. En el centro porteño, Avenida Presidente Roque Sáenz Peña tiene corte total entre Maipú y Perón de 03.00 a 14.00 del domingo, mientras que Carlos Pellegrini está interrumpida entre Corrientes y Lavalle de 04.00 a 14.00 del mismo día.
A estos bloqueos fijos se sumaron medidas de contención sobre la red de autopistas y la traza general: en la Autopista Illia se dispuso el cierre total de accesos de subida y bajada entre las 07.00 y las 14.00 del domingo, a lo que se agregan cortes totales, momentáneos y sucesivos de tránsito dinámico a lo largo del recorrido entre las 04.00 y las 13.30 a medida que avanza la masa de atletas.
El trazado de esta edición combina la alta exigencia física con varios de los puntos y monumentos más representativos de la Ciudad de Buenos Aires. Tras el silbatazo de partida en Figueroa Alcorta y Dorrego, el grupo avanza hacia el norte hasta General Paz para retomar por la misma avenida, pasando cerca de Ciudad Universitaria y el Estadio Más Monumental. Luego, la traza bordea el Hipódromo de Palermo y el Rosedal antes de ingresar a Avenida del Libertador, conectando con el Ecoparque y el Cementerio de la Recoleta. Desde allí se encamina hacia la Avenida 9 de Julio, transitando frente al Teatro Colón y el Obelisco, para luego doblar por Avenida Corrientes, continuar por Leandro N. Alem y pasar a metros de la Casa Rosada y el Cabildo. La carrera continúa rumbo al sur hasta alcanzar La Bombonera, punto donde se inicia el retorno pasando por Puerto Madero, para encarar el tramo final sobre Avenida Ramón Castillo y enfilar directamente hacia la meta en Figueroa Alcorta y Dorrego.
Como gran novedad para esta edición 2026, la competencia sumó por primera vez sobre el asfalto porteño la denominada Blue Line o línea azul, un recurso técnico habitual en pruebas internacionales de renombre como Berlín, Londres o Nueva York. Esta traza pintada funciona como una referencia visual para que los atletas eviten desvíos innecesarios y regulen mejor el desgaste a lo largo de los más de 42 kilómetros. Si bien seguirla no asegura una coincidencia exacta con los relojes y dispositivos GPS individuales por las variaciones satelitales y los esquives propios del pelotón, se presenta como una herramienta clave tanto para los corredores de élite como para los participantes que buscan mejorar sus marcas personales.

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