Momentos de extrema tensión se vivieron en pleno centro porteño tras la toma de un rehén en la Alcaidía 1-D, ubicada en Lavalle al 400. Todo comenzó con una pelea entre internos durante la madrugada, lo que llevó a que un agente policial ingresara al calabozo para separar a los reclusos y terminara siendo retenido por un grupo de unos diez detenidos.
El operativo desplegado en la zona incluyó la participación del SAME, Bomberos, el escuadrón antibombas y la División de Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM). Tras varias horas de negociaciones encabezadas por el comité de crisis, los propios internos liberaron al efectivo de forma segura. En diálogo con la prensa, uno de los reclusos expresó que el reclamo principal apuntaba a las malas condiciones de habitabilidad y hacinamiento dentro de la dependencia.
Por su parte, el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, confirmó que el policía no sufrió heridas y que los reclusos involucrados afrontarán nuevas causas por privación ilegítima de la libertad, robo y amenazas. Además, el funcionario anunció el traslado de los detenidos y el cierre temporal de la alcaidía.

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