El Gobierno de la Ciudad busca poner orden en la calle y reglamentó el uso del espacio público para el delivery. A través de la Resolución 112/SECOU/26, publicada este miércoles 28 de octubre en el Boletín Oficial porteño, la Comuna estableció nuevas pautas para evitar que los repartidores en moto, bici o ciclorrodados y las plataformas digitales utilicen las veredas como una extensión de los comercios.
La medida exige que los locales organicen la preparación, espera y despacho de sus pedidos dentro de sus propias instalaciones o mediante sistemas que no obstaculicen el paso peatonal. En este sentido, la norma aclara que la falta de espacio físico interno no servirá como excusa para ocupar las veredas, rampas o accesos con áreas de espera o vehículos.
La Dirección General de Fiscalización porteña estará a cargo de los controles e inspecciones en los barrios. Para constatar la falta, las autoridades podrán labrar actas evaluando el flujo e ingreso de los repartidores y la concentración de personas en la puerta del local, más allá de la relación contractual que exista entre las partes. El objetivo final de la normativa es garantizar la accesibilidad de personas con movilidad reducida y despejar la circulación en las zonas de mayor congestión comercial.

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