Mapa acústico: las áreas más ensordecedoras de la Capital y los refugios de calma

El ruido no da tregua en la Ciudad de Buenos Aires y el mapa oficial elaborado por la Agencia de Protección Ambiental (APRA) le pone números a una molestia que los vecinos sufren a diario. Según un relevamiento del Hospital de Clínicas, ocho de cada diez porteños padecieron problemas de audición o tuvieron que frenar sus actividades por ruidos molestos. Las autopistas, las avenidas principales y los centros de transbordo registran los niveles más altos de contaminación sonora, superando ampliamente los 75 y 85 decibeles.

La fisonomía del reclamo barrial cambió bastante en el último tiempo. Con el auge postpandemia de los boliches y polos gastronómicos con espacios al aire libre, lugares como Palermo encabezan las denuncias residenciales por paradores y locales que funcionan con parlantes hacia afuera y sin aislación acústica. A la par, zonas del microcentro como Monserrat y San Nicolás, además de Retiro, Constitución, Balvanera y San Cristóbal, mantienen marcas elevadas de ruido continuo las 24 horas por el flujo constante de colectivos, trenes y autos.

En la otra cara de la moneda aparecen algunos rincones más tranquilos. Barrios como Villa Real, Versalles, Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Saavedra, Núñez, Villa Urquiza, Coghlan, Agronomía y Parque Chas se consolidan como las zonas con menores indicadores acústicos, registrando entre 35 y 50 decibeles en sus calles internas gracias al bajo tránsito vehicular. En tanto, La Boca y Barracas presentan un escenario particular: aunque sus calles residenciales parecen tranquilas, están cercadas por accesos viales y actividad logística que superan los 75 decibeles de día y no bajan de 65 durante la noche.

Aunque la Ley 1.540 de Control de la Contaminación Acústica contempla herramientas para mitigar el impacto —como el asfalto fonoabsorbente o barreras sonoras—, la fiscalización sigue siendo el principal dolor de cabeza para los vecinos. Muchas veces la dificultad para aislar e identificar una fuente de ruido específica en medio del bullicio de fondo de las avenidas deja a las denuncias sin una solución concreta.

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