Un sector clave del barrio de Palermo se prepara para una transformación urbana integral a través de un proyecto que busca recuperar una zona ferroviaria en desuso y convertirla en un corredor ambiental, recreativo y de integración vial. La iniciativa contempla un parque de 6 hectáreas ubicado sobre terrenos pegados a las vías del Ferrocarril San Martín y a la Avenida Juan B. Justo, justo encima de la traza entubada del arroyo Maldonado, aquel cauce que Jorge Luis Borges describió como un “reseco y amarrillo zanjón” en su libro “Evaristo Carriego” de 1930, donde recordaba que de esas aguas solo quedaría la memoria, sainetes y tangos. La decisión oficial de entubar el arroyo se remonta a 1924, bajo la presidencia de Marcelo T. de Alvear, a causa de sus repetidas inundaciones y el foco infeccioso que representaba en la zona, dando inicio a obras subterráneas en 1929 que concluyeron diez años más tarde para dar paso al asfalto, las construcciones modernas y el paisaje urbano actual.
El predio planificado para el Parque del Maldonado se extiende en un polígono delimitado al norte por la calle Godoy Cruz, corriendo en paralelo a las vías elevadas del Viaducto San Martín; al sur por la avenida Juan B. Justo; al este por la calle Soler, donde arrancó la primera etapa ya inaugurada; y al oeste por la calle Coronel Niceto Vega, en un tramo final que conectará con la Plaza Maradona.
La meta ambiental apunta a reconstruir parte de la naturaleza originaria mediante la incorporación de especies nativas, árboles que aporten sombra, sectores de descanso, caminerías para peatones y sendas para bicicletas, según detalla Alejandro Lacreu, vecino del barrio y miembro del colectivo vecinal “Parque del Maldonado”. El proyecto suma además mobiliario recreativo, juegos para chicos y circuitos para hacer deporte al aire libre. Fabio Márquez, especialista en paisajismo que realiza recorridas de interpretación urbana para respaldar estos reclamos vecinales, destaca que la propuesta funcionará como un pulmón verde pensado para bajar el impacto de la llamada isla de calor generada por el asfalto. Asimismo, las plantas y el suelo permeable servirán para absorber agua de lluvia en la cuenca del Maldonado, un arroyo que continuó desbordando hasta la finalización de túneles aliviadores e infraestructura hidráulica en 2019 y que aún demanda tareas permanentes de mantenimiento.
En términos de conectividad, los trabajos contemplan resolver cortes históricos causados por la traza del tren mediante la apertura de pasajes peatonales y vehiculares que unan de forma directa Juan B. Justo con Godoy Cruz y Humboldt. Al mismo tiempo, calles como Soler, Nicaragua y Guatemala ganarán continuidad bajo el viaducto para eliminar barreras urbanas, sumando cruces peatonales señalizados para enlazar con mayor seguridad el polo comercial de Palermo Hollywood con el sector gastronómico y residencial de Palermo Soho, ordenando los autos y favoreciendo la circulación a pie y en bici con mejor iluminación.
Las obras comenzaron en marzo de este año y se dividen en etapas para no entorpecer el ritmo cotidiano del barrio. La primera etapa ya concluyó y habilitó un espacio de 5.000 metros cuadrados entre Soler y el pasaje Atacalco, equipado con juegos infantiles, canil y estación de calistenia. Por su parte, la segunda etapa fue adjudicada en junio de 2026 a la firma Puitierra por $4.492 millones e inició tareas de suelo en julio de 2026, abarcando la demolición de estructuras sobre Juan B. Justo —como los inmuebles donde funcionaban Blaisten y La Viruta— junto con la intervención de 9.000 metros cuadrados adicionales para concretar la apertura de Costa Rica, Darwin y Atacalco. Según las previsiones técnicas para la Comuna 14, las calles y sectores se irán habilitando de forma paulatina hasta completar la inauguración definitiva del parque hacia fin de año.

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