El mercado de alquileres en la Ciudad de Buenos Aires cruzó una barrera histórica y tiene a Palermo y a Puerto Madero en el centro de la escena. Pagar siete cifras por un dos ambientes ya no es una exclusividad absoluta del barrio portuario de la Comuna 1: ahora Palermo también se metió de lleno en el lote que supera el millón de pesos mensuales.
Los números relevados por la plataforma inmobiliaria Zonaprop para unidades de 50 metros cuadrados muestran que mudarse o renovar en Palermo demanda hoy un promedio de $1.005.424 por mes, marcando una suba del 1,48% respecto al mes anterior. Con este registro, el barrio de la Comuna 14 quedó segundo en el podio porteño, apenas por detrás de Puerto Madero, que continúa a la cabeza con un valor mensual de $1.268.186, y seguido muy de cerca por Núñez, donde el alquiler promedio se ubicó en $1.003.138. El lote de los más cotizados se completa con Colegiales, donde ronda los $989.185, y Belgrano, con $971.101.
En contraste con estos valores, en el mapa porteño el corredor norte consolida su liderazgo como la zona más cara de CABA con un promedio de $970.957 para dos ambientes, mientras que en el promedio general de la Ciudad esa misma tipología se ubica en $898.154. Quienes buscan achicarse a un monoambiente de 40 metros cuadrados encuentran un valor medio porteño de $779.370, y una opción más amplia de tres ambientes y 70 metros cuadrados trepa hasta los $1.214.267 al mes. Del otro lado de la tabla, los precios bajan notablemente en el sur y oeste porteño, donde no se alcanzan los $800.000: Lugano se ubica en $660.673, Nueva Pompeya en $729.080, La Boca en $730.922, Parque Avellaneda en $746.942 y Villa Real en $775.117.
A pesar de estos picos récord en zonas clave como Palermo y Puerto Madero, el relevamiento deja a la vista una paradoja: el ritmo de aumentos viene desacelerando. En septiembre se registró la suba mensual más baja de 2026 con un 1,3%, llevando el acumulado anual de los alquileres al 20,8%, una cifra que se ubica por debajo de la inflación acumulada del período, que llegó al 23,5%.
La contracara del fenómeno aparece para quienes compran propiedades buscando renta. A contramano de lo que marcan las pizarras de alquiler, los barrios con los valores más elevados son los que menor rentabilidad bruta anual le dejan al propietario. En toda la Ciudad, el retorno promedio es del 5,70% anual —lo que requiere unos 17,5 años de alquiler para recuperar la inversión inicial, plazo que bajó un 12,5% frente al año pasado—. Sin embargo, mientras en zonas del sur como Lugano la renta anual rinde un 9,6%, Parque Patricios un 7,7% y Nueva Pompeya un 7,6%, en Palermo el rendimiento cae al 4,6% y en Puerto Madero toca el piso porteño con apenas un 3,2%. En esa diferencia geográfica, el corredor sur promedia un 8,9% anual contra el 4,8% del corredor norte.
De todas maneras, desde el sector inmobiliario aclaran que la rentabilidad no es la única variable que pesa. Pese a dejar un margen menor en el balance porcentual, barrios consolidados y demandados como Palermo y Puerto Madero mantienen una búsqueda constante de inquilinos, lo que asegura un flujo de ocupación prácticamente continuo, reduce al mínimo los tiempos con la propiedad vacía y sostiene el atractivo para quienes invierten en el ladrillo porteño.

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