Mercado inmobiliario: mapa de precios para comprar un departamento en CABA y el conurbano

El mercado inmobiliario en la Ciudad siempre funciona como un termómetro de cómo viene la mano con la economía, y los datos recientes muestran realidades bien marcadas para nuestros barrios. Según el relevamiento de agosto de 2026 elaborado por la Universidad de San Andrés (UdeSA) y Mercado Libre, comprar un «depto» hoy refleja brechas enormes dependiendo de la zona y de cómo esté el acceso a la plata del banco.

Si nos damos una vuelta por la Comuna 14, la situación sigue siendo de lo más exclusiva de la Capital. Palermo se consolida entre los barrios más caros de la Ciudad, manejando una mediana altísima de USD 3.421 por metro cuadrado. Este número lo deja apenitas por debajo de Núñez y un poco más arriba de otros vecinos tradicionales como Belgrano, Devoto o Recoleta, marcando que el valor del ladrillo en nuestra zona sigue firme en lo más alto del ranking porteño.

Por el lado de la Comuna 1, el panorama barrial es bastante distinto y se muestra mucho más accesible para el bolsillo del que busca mudarse. En San Nicolás, la mediana para comprar ronda los USD 1.759 por metro cuadrado, mientras que a unas pocas cuadras, en Monserrat, el valor se ubica en unos USD 1.881. Junto con Balvanera y Flores, son los únicos rincones porteños donde el metro cuadrado todavía no rompió el techo de los USD 2.000, una diferencia enorme que deja en evidencia la heterogeneidad de servicios y conectividad que hay dentro de CABA.

Más allá de la foto actual de los precios, que a nivel general en la Ciudad promedian los USD 2.630 por metro cuadrado con una leve baja mensual del 0,7% y una pequeña suba interanual del 1,4%, lo que verdaderamente se nota en la calle es que la demanda se está enfriando bastante. Después de cuatro meses seguidos de venir repuntando, en julio de 2026 los contactos por propiedades a la venta en la Ciudad cayeron un 12,6% en comparación con el mismo mes del año pasado, y un 12,1% si se lo compara con el último mes de junio.

Todo este freno tiene una explicación clara: se complicó el acceso al crédito hipotecario. Aunque las tasas siguen estando más bajas que los picos que vimos a fines de 2025, durante este año las condiciones para sacar un préstamo se pusieron más duras, y eso pega de lleno en la velocidad con la que se concretan las operaciones de primera vivienda. En el día a día del barrio, esto se traduce en que los carteles de venta pasan más tiempo colgados en los balcones, hay menos rotación de inmuebles y los tiempos de negociación se estiran.

De cara a lo que viene, el mercado está en modo de espera para ver si la mano cambia. A fines de agosto se anunciaron algunas medidas nuevas para ampliar el fondeo a largo plazo de los bancos, algo que históricamente ayuda a destrabar los créditos. Habrá que ver si esto logra mover un poco el avispero hacia el último trimestre del año, pero mientras tanto, conseguir el techo propio en Palermo, San Nicolás o Monserrat va a seguir atado a las posibilidades reales de financiamiento que tenga cada familia.

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